sábado, 29 de agosto de 2009

sábado, 4 de julio de 2009

Onetti en la playa

Uy, qué repeluz da entrar aquí, tan en silencio como está, tan deshabitado. Lástima de blogocito, tan lindo, tan vivaz antaño, tan beligerante, agitador, turbador a veces, inquieto siempre, ay... ¿Se agotó el ardor guerrero de La Fundación de aquí al lado?, me pregunto, ¿habemos desestimado ya pues la Literatura como esa arma de destrucción masiva que se adoptó con tanto entusiasmo...? ¿Con qué contamos ahora, con las toallas tal vez y los tanguitas sólo y los tintorros summertianos? Ah, no me basta, rediez. Por eso, y como se está cumpliendo ahora el centenario de Onetti, para, como se debe, homenajearlo un poquito, pensé en leer un relatito suyo. Y he estado buscando en la escombrera que tengo por biblioteca la edición de sus Cuentos Completos que guardo con tanto cariño (así es, no hace falta reírse). Un libraco rechoncho, regordete, bajito (mira tú, me ha salido borchertiana la referencia). Nada. Horror, no lo encuentro. No es raro, pero, horror, no lo encuentro. ¿Se lo dejaría tal vez a alguien cuando hicimos la reunión sobre Los adioses?, pienso. Me lo llevé, lo llevaba, de eso estoy seguro, sí. ¿Lo tendrá algún mamón del grupo y no me lo ha devuelto?, pienso para mí. Si es así, me lo está devolviendo pero ya. Que mire, que mire por ahí a ver si lo tiene, sí, un libro gordo y bajito, verde el frente, Onetti al frente. Se ve fácil, coño. Sí, sí, ya sé que puedo leerlo por aquí y por allá, pero, qué pasa, me gusta el papel.

Bueno, también tenemos el cumpleaños de Ramón Gómez de la Serna, y el de Kafka nada menos, pero de esos aún me quedan libros a punta pala. Así que paso de los de la Tertulia, que se vayan a la playa.

Paco

martes, 2 de junio de 2009

EL ULTIMO DE LA SERIE

De miguel , juan.
Verdugo:1951
Lugar: Zaragoza.(España)
Relato de los hechos:Su ayudante lo ejecutó por la catastrófica decapitación a la que sometió al noble aragonés Diego de Heredia , condenado con motivo de la liberación de Antonio perez de la carcel de la inquisición .Lo mató muy mal :durante un rato le estuvo como segando , luego le dio más de veinte golpes , hasta que cayó el madero en que tenia apoyado el cuello y se vino abajo la venda que le tapaba los ojos .A pesar de todo ese martirio , seguia vivo .
Sentencia :Condenado a muerte por su desastroza labor de verdugo .

Con este y bizcocho dejo el espasa para los forenses , que bastante tenemos ya con la Television .Eso si os dejo un breve comentario .

sábado, 30 de mayo de 2009

O PEGO

Bueno ya que parece que esto de los asesinatos no hace mucha gracia y es considerado un humor demasiado negro,vista la ausencia de comentarios ante la belleza de los hechos relatados y la inmovilidad del blog .Os voy a transcribir uno de los asesinatos mas tontos , mas simples , mas absurdos y mas miserables que la irracionalidad humana puede concebir, y lo peor es que siguen cometiendose de forma habitual , como si aqui no pasara nada .Asi mañana tenemos algo de que hablar
DIAZ RIVAS , JOSE MARIA .
Asesino sexual .
ALIAS:Charlot y o pego ,
EDAD 34 años.
FECHA 20 sept 1976
LUGAR :Ribadeo , Lugo
SINGULARIDAD :Yo no he matado a susan , lo juro por Dios , se defendio Jose Maria .
DELITO:Asesino a Susan Margaret Barlow, de 33 años , que se encontraba de vcaciones en la costa lucense .
RELATO DE LOS HECHOS :El 19 de septiembre ,Susan y Jose Maria tomaron unas copas y quedaron en verse al dia siguiente .Asi fue .Despues de pasar juntos la mañana en la playa , el asesino la condujo a una recondita gruta de la playa de Os Castros con el fin DE HACER EL AMOR , con ella .Susan se negó y Jose Maria la golpeo contra las rocas .
SENTENCIA :Condenado a quince años de carcel .

Ya está .Fijate tu la gracia del tio , asi , asi de simple.Ya está .Osea que no se pudo aguantar , como en atapuerca.Peor , peor que en Atapuerca , mira que simpleza .En fin , lo peor es que sigue pasando y al parecer no parece que haya muchos motivos para que deje de pasar .

UN SALUDO DE AJ : VUESTRO COLECCIONISTA DE ASESINOS . Y YA SABEIS PORQUE LAS CABEZAS DE MARIA BONITA Y EL CANGANGEIRO , REPOSAN EN UN MUSEO. ESO SI ERAN ASESINOS CON GRACIA, NO ESTA CHORRADA DE MUERTES SIN SENTIDO .

miércoles, 20 de mayo de 2009

Wolfgang Borchert (1921-1947)

UNA FAROLA EN MEDIO DE LA NADA





NOTA BIOGRAFICA


Cuando Wolfgang Borchert nace el 20 de Mayo de 1921 en Hamburgo, Alemania vive las secuelas de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). En el momento de su muerte, el 20 de Noviembre de 1947 en Basilea, su país comienza a recuperarse de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Atrás quedan inflación, crisis económica mundial, y la pompa y el terror nazi hasta el hundimiento del Tercer Reich. Aunque el ambiente de su casa propicie que escriba relatos y poesía, la última influenciada por Rilke y Hölderlin, en su juventud nada indica la futura importancia de Borchert para la literatura alemana. Es un estudiante más pendiente de bromear con sus compañeros que de sacar sobresalientes. En 1939 comienza su formación como librero, pero también toma clases de teatro porque le atrae sobre todo la profesión de actor. Un año más tarde, la Gestapo se fija en él por unos textos ‘subversivos’. Borchert comienza a trabajar en el teatro pero ya en 1941 le envían al frente del este. Enferma de hepatitis, y cuando se está curando vuelve a chocar con el aparato de control de los Nazis, y acusado de haberse autolesionado para evitar combatir, pasa cien noches en una celda de aislamiento esperando ser condenado a muerte. Su abogado consigue que le dejen libre, pero naturalmente le vuelven a enviar al frente. En 1943, de vacaciones en Hamburgo, actúa en una función teatral que acaba en denuncia y detención por parodiar a Goebbels. En 1944 pasa nueve meses en una cárcel de Berlín, y solo la invasión de los aliados en Normandía le salva de tener que volver al frente. Durante unos pocos meses vuelca todas sus fuerzas en actuaciones en teatros de Hamburgo, pero la enfermedad no le concede más margen. Ingresa en un hospital y ya solo le quedan dos años, a lo largo de los cuales escribe a marchas forzadas su obra de teatro y numerosos relatos: 29 cuentos en 1946, y 22 más en 1947.


Casa natal en Hamburgo


UN CLÁSICO DE POSGUERRA



Que Wolfgang Borchert se convirtiese en un ‘clásico’ de la literatura alemana, de hecho, en el primer clásico de la posguerra, durante décadas lectura obligada en los institutos y todavía tema de tesinas y conferencias, parece deberse a primera vista a que el ‘autor de la generación perdida’ cumplió con su propia vida a la perfección el patrón de sus historias desesperadas y de cruel desenlace. La época, el ambiente político, la guerra misma se confabularon en su contra. Castigos injustos mermaron la poca salud que le quedaba. Circunstancias adversas le privaron incluso de la satisfacción de escuchar su obra clave “Fuera de la puerta” porque cuando se produjo la emisión por la radio pública, hubo un corte de luz en la zona donde estaba Borchert. Un día antes del estreno en teatro de la misma obra, Borchert murió en un hospital de Basilea, lejos de sus familiares que no habían conseguido el salvoconducto para entrar con él a Suiza.



Resulta casi imposible, pues, desligar a la persona de la obra y valorar esa última sin tener en cuenta las desgracias personales de Borchert. Muchas críticas –favorables y menos positivas– han resaltado vez tras vez esa terrible coincidencia entre su obra y su vida. Sin embargo también hay contradicciones fascinantes: el autor de la desesperanza fue durante bastante tiempo la única esperanza seria de la nueva generación literaria alemana; una vida segada mucho antes de tiempo no obstante simbolizó la añoranza de inmortalidad.



Lo que distinguió a Borchert de otros autores alemanes de su tiempo, muertos en o a consecuencia de la guerra, fue su capacidad de trascender sus experiencias personales, y de elevarlas a un plano general. No recreó las adversidades que un individualista como él tuvo que sufrir entre obedientes y alineados, sino que siempre habló del destino de la “generación sin despedida”, de la “generación traicionada” que perdió su juventud.



La obra de Borchert se produce en un momento en que un autor tan reconocido como Thomas Mann pide que se reciclen todos los libros editados en Alemania entre 1933 y 1945 porque “… valen menos que nada, no apetece ni tocarlos. Huelen a sangre y a vergüenza...”. Cuando Borchert comienza a escribir “Fuera de la puerta”, Hans Werner Richter expone que hablan los que no deben y callan los que deberían hablar. La generación de los mayores se presenta arrepentida y se refugia en la sombra del pasado anterior al desastre; los jóvenes, que vivieron y sufrieron la guerra como abuso y traición de sus padres, no saben cómo asimilar ni expresar sus vivencias traumáticas.








EL TIEMPO DE BORCHERT


¿Cómo escribir en un ambiente en el que hasta el idioma mismo ha sido destruido? El aparato propagandístico del Tercer Reich que usó la mentira a gran escala para manipular, la clasificación de la cultura en ‘correcta’ y ‘desvirtuada’, la carga subliminal que llevaban hasta las expresiones más corrientes, obligaron a la generación de Borchert y Böll a escribir –y hablar– “…con prudencia, duda y gran serenidad” como dice Werner Weber en su “En busca de una lengua habitable”. Esas heridas tardarían décadas, medio siglo y más, para cicatrizar tanto en el idioma como en la autoestima de gran parte de los alemanes.


Un inciso personal:
Nacida en 1953 en una familia de la “mayoría silenciosa”, siempre sentí –primero en Alemania y a partir de 1973 en España­- cualquier manifestación patriótica germana como algo vergonzoso, sospechoso de nostalgia nazi. Supongo que gran parte de mi generación compartía ese enfoque, y por eso se vivió el mundial de fútbol de 2006 en Alemania como auténtica liberación: igual que los italianos, españoles y franceses decoraron sus terrazas y ventanas con banderas de sus países, vimos por primera vez en los sitios más insólitos ondear la bandera alemana como embajadora del deporte y proclamando una identidad nacional sin complejo de penitencia ni pretensión de dominio. Un justificado tercer puesto vino a confirmar ese ambiente de ‘sana’ alegría y es posible que para mí personalmente fuera el carpetazo, la reconciliación con mi ‘patria’, otra de las palabras ‘malditas’ después de la guerra.



“FUERA DE LA PUERTA”

Heinrich Böll publica su primer relato en otoño de 1947 sin llegar en un principio al gran público, mientras que “Fuera de la puerta” consigue un éxito inmediato. Borchert tiene muy claro que en cuanto a lo formal su obra tiene defectos y muchos. Presionado por las prisas ineludibles de su enfermedad, contesta así a un crítico: “La obra todavía no es realmente buena si se refiere a la forma, pero en cuanto al contenido he de contradecirle. No fue mi intención escribir una obra buena. Solo debía ser verdadera y viva y expresar lo que conmueve a un joven de nuestro tiempo.” Y en una entrevista que Borchert dio en Basilea, dijo: “Mi obra es un cartel, nada más, mañana mismo nadie querrá verla.” En eso el autor se equivocó, porque entre 1976 y 1981 “Fuera de la puerta” se representó más de mil veces. Borchert exigió que no hubiera descanso ni pausa en la función; seguramente por no interrumpir el sonido hipnótico de las repeticiones intencionadas, pero quizás también porque la guerra y la posguerra habían bombardeado a su generación sin tregua con horror e impotencia, desesperación y tristeza. “Y por supuesto no debe haber decorado; solo los muebles imprescindibles para cada escena.”


“Fuera de la puerta” está lleno de personificaciones y símbolos:
El propietario de la funeraria, el barrendero y el viejo son personificaciones de Dios y de la muerte; la muchacha representa las añoranzas humanas, los amores frustrados por la guerra; el comandante es el prototipo de los que niegan su propia culpa y para los que todo fue normal e inevitable; el director de teatro ha terminado con su pasado igual que el comandante, y con su superficialidad intenta desviar la atención hacia temas más llevaderos; la Señora Kramer, finalmente, que habita la antigua casa de Beckmann, es una mujer simple, desilusionada por la guerra, sin instinto ni estilo.

El protagonista, Beckmann, es un personaje tragicómico. No representa a nadie en particular; es uno de los incontables hombres enredados en un trágico destino colectivo. Tiene una particularidad que le distingue de los demás personajes de Borchert: no sabe reír. Sin embargo no falta humor negro en la obra. Beckmann, ridiculizado por sus harapos, su cojera y las gafas de máscara de gas, luchó como todos durante la guerra por sobrevivir. Ahora que ha vuelto, quiere suicidarse, ahogarse en el Elba ante el panorama con que se encuentra, pero el río, que simboliza el concepto de la maternidad, le ‘escupe’, le devuelve a la orilla y le invita a pensárselo bien.




Otro símbolo importante es la puerta, presente incluso en el título y repetidamente en varias escenas, siempre con la connotación de ‘puerta cerrada’. En la 5ª escena, Beckmann cree haber encontrado una puerta abierta para él, la de la casa paterna, pero también esta puerta se le cierra cuando descubre que sus padres han muerto y la casa está habitada por otra persona. A partir de aquí, Beckmann solo espera encontrar la puerta tras la cual le aguarden la muerte y el eterno descanso. Pero mientras eso sea así, se repite el leitmotiv: “Una puerta se cierra, y él está afuera.”

EL ESTILO DE BORCHERT

El estilo de Borchert fue considerado por algunos como “atentado de un payaso” contra el arte, a pesar de que el padre de Borchert, que por la enfermedad de Wolfgang tuvo que pasar sus manuscritos a máquina, discutía incansablemente con su hijo para eliminar al menos sus experimentos lingüísticos más osados. Borchert, siempre apremiado, sin margen de tiempo para repasar y pulir, utilizó según Peter Rühmkorf “…un lenguaje con prisas. Escatimó complicaciones sintácticas, pero se volcó en una vorágine de rarezas lingüísticas: verbos convertidos en sustantivos, sustantivos rebajados a la categoría de verbos y adjetivos…, duplicaciones más que redundancias (la lejana lejanía, la risa horriblehorrible)… curiosos verbos gemelos (el tranvía llorachilla), sinestesias etc. ...” Su lenguaje se aproxima al expresionismo, quiere romper con las reglas establecidas, expresar con monstruosidades lingüísticas las monstruosas experiencias vividas. Por otra parte Borchert no se conforma con la palabra escrita y leída como medio de expresión. Insiste en escribir sonidos, cascadas, acordes y disonancias cuya totalidad configuran una forma armoniosa y cerrada en sí misma. La marcada musicalidad rítmica de su obra se libera cuando las palabras vuelven a ser sonido, o sea, la lengua regresa a su destino original, el habla.

LOS RELATOS

En los relatos encontramos ejemplos de todo eso: ejemplos chocantes, sorprendentes y -en la lectura silenciosa- a veces desaprovechados. Sin embargo, la brevedad de los cuentos facilita que los asimilemos. Hermanadas y mezcladas aparecen la crudeza, la ternura, la desesperación y la esperanza, la crueldad, el cansancio, el sadismo y hasta el humor que según el testimonio de sus amigos formaba parte del carácter de Borchert y no le abandonaría hasta la muerte. Cabe señalar una notable diferencia entre los relatos publicados en los últimos años y los que salieron a la luz después de su muerte. Esos últimos, estilísticamente más depurados, transmiten el horror con mayor contención, e incluyen cuentos fantásticos como el retrato de una mosca y la venganza del viento que, cincuenta años después de la muerte de un chaval durante una tormenta a bordo de un barco, localiza al culpable y le estrella contra la puerta de un tugurio.


Borchert fue uno de los iniciadores del moderno relato corto alemán, un género influenciado a partir de 1945 por la literatura francesa y norteamericana. Le siguieron autores como Aichinger, Andersch, Bender, Böll, Grass, Weisenborn y S.Lenz. Hasta la actualidad se considera válida la siguiente definición formulada por Paul Nentwig: “El relato corto alemán emplea un lenguaje que se aproxima a lo cotidiano para componer un extracto significante o un momento decisivo en la vida de una persona cualquiera. La característica de extracto del texto se corresponde con su principio de composición: un inicio sin introducción y un final abierto. En la mayoría de los relatos cortos modernos el clímax, el punto de inversión y el final suelen coincidir en un solo concepto.”

De los textos populares de Borchert, uno de los más completos sea probablemente “Pues claro que las ratas duermen de noche”. Es un relato corto de estructura magistral, inicio y final son directos y sin rodeos; su densa atmósfera y el terror que subyace bajo las palabras igual que bajo los escombros, desembocan en un toque de esperanza. ”El diente de León”, por su parte, fascina por la sensualidad que el preso exprime de una humilde flor silvestre, de esas que pisamos sin siquiera verlas.

Y va una canción de la posguerra que tiene que ver con las flores pero también con el uso prudente del idioma, tan necesario para no arrastrar conceptos cargados de otras intenciones. La simpleza del texto en alemán (original en inglés de Pete Seegers, autor norteamericano de canciones tan famosas como “We shall overcome” que al parecer reconoció la versión alemana como mejor que su propio original) expresa muy bien el bloqueo sentimental y mental que hubo; no hay adjetivos ni valoraciones. Igual que la obra de teatro de Borchert acaba con un “¿Es que nadie va a contestar?”, en esa canción, entre unas estrofas engañosamente inocentes que preguntan a dónde se fueron las flores, las muchachas, los soldados… aparece un estribillo que resume otra aterrorizada pregunta sin respuesta “¿Cuándo se llegará a comprender?”



El texto (traducción propia):


Dime dónde están las flores. / ¿Dónde pueden estar? / Dime dónde están las flores, / ¿Qué es lo que pasó? / Dime dónde están las flores. / Las chicas las cogieron de prisa. / ¿Cuándo se va a comprender? / ¿Cuándo se va a comprender?
Dime dónde están las chicas. / ¿Dónde pueden estar? / Dime dónde están las chicas, / ¿Qué es lo que pasó? / Dime dónde están las chicas. / Los hombres se las llevaron de prisa. / ¿Cuándo se va a comprender? / ¿Cuándo se va a comprender?
Dime dónde están los hombres. / ¿Dónde pueden estar? / ¿Dime dónde están los hombres?, / ¿Qué es lo que pasó? / Dime dónde están los hombres. / Se marcharon al comenzar la guerra. / ¿Cuándo se va a comprender? / ¿Cuándo se va a comprender?
Dime dónde están los soldados. / ¿Dónde pueden estar? / ¿Dime dónde están los soldados?, / ¿Qué es lo que pasó? / Dime dónde están los soldados. / El viento pasa sobre sus tumbas. / ¿Cuándo se va a comprender? / ¿Cuándo se va a comprender?
Dime dónde están las tumbas. / ¿Dónde pueden estar? / Dime dónde están las tumbas, / ¿Qué es lo que pasó? / Dime dónde están las tumbas. / Hay flores que mueve el viento del verano. / ¿Cuándo se va a comprender? / ¿Cuándo se va a comprender?



Y aquí está la versión más conocida, la de Marlene Dietrich, la Marlene Dietrich de las piernas interminables que se marchó de Alemania y cosechó grandes éxitos en Norteamérica, algo que los alemanes de la época nunca le perdonaron.




LA OBRA POÉTICA

La obra poética de Borchert no es su lado más fuerte; muchas de las imágenes que emplea se han quedado ancladas en su tiempo y hoy en día resulta algo forzada su rima consonante. Sin embargo en sus poesías nos encontramos una y otra vez con uno de sus símbolos más queridos, y que recoge el título de mi exposición: la farola que ilumina una ínfima extensión del mundo sumergido en la niebla.


Físicamente son las farolas de su ciudad Hamburgo, el gran puerto alemán del Mar del Norte, desde los farolillos rojos del famoso barrio chino Reperbahn hasta la farola bajo la cual ‘Lili Marleen’ sigue esperando a su amante, casual o habitual, que no volverá de la guerra.


Quizás por ello, la colección de poemas FAROLA, NOCHE Y ESTRELLAS, subtitulada “Poemas en torno a Hamburgo”, arranca con un contundente “Cuando yo muera, / me gustaría ser, al menos, / como un farol…” En EL BESO “teje la luz de las farolas”, en FUERA “ya llevan los faroles / cien noches sombrías” y en NOCHES el autor finalmente confiesa “Mi alma es como un farol”.


Una imagen simbólica, pues, que vuelve una y otra vez, estableciendo que todo consuelo posible se reduce al halo luminoso de una farola, a un mínimo círculo de factores conocidos y dominables; todo lo que esté fuera de ese redondel de luz está sumergido en la densa niebla de la desesperación, destrucción y desintegración de un país de ciegos en el que el rey no era tuerto, sino un loco fanático con antorchas incendiarias por ojos.



UNA CANCIÓN PARA BORCHERT - LILI MARLEEN


Si tuviera que dedicar una canción a Borchert y ‘sus’ farolas, sin lugar a dudas sería ésta, la de “Lili Marleen”, una canción de soldados que fue aceptada, cantada y escuchada por todos los bandos y países de la contienda.


Hubo versiones en alemán (la original de Lale Andersen, la versión de la mítica Marlene Dietrich, vídeo-montajes con imágenes de soldados alemanes, en acción de guerra y derrotados, etc.), en inglés, ruso, checo, francés… El texto que al principio llevaba el título “Das Lied von der Laterne” (La canción de la farola) ha sufrido traducciones absurdas e inexplicables. En castellano son buenos ejemplos de ello, la de Marta Sánchez y los Olé Olé, así como la de la División Azul. Todas esas versiones y unas cuantas más, como la de una banda militar chilena ¡grabada en 2007!, se encuentran en http://www.youtube.com/ .



La canción tiene el siguiente texto (sin pretensión de traducción poética ni cantable):



“Delante del cuartel / y de la puerta grande, / había una farola / y si continúa allí, /volveremos a vernos a su lado, / junto a la farola, / como entonces, Lili Marleen.


Nuestras dos sombras / parecían una sola. / Nuestro cariño y nuestro amor / se reflejaban en ella, / y toda la gente lo verá / cuando junto a la farola volvamos a estar, / como entonces, Lili Marleen.


Conoce bien tus pasos / tu andar ligero / todas las noches se enciende / mas tiempo ha que me olvidó. / Y si algo grave me ocurriera, / ¿quién estará junto a la farola, / contigo, Lili Marleen?


De un lugar tranquilo / del fondo de la tierra, / me eleva en sueños / tu boca enamorada. / Cuando giren las nieblas tardías, / estaré junto a la farola, / contigo, Lili Marleen.”


La vamos a escuchar en la versión de Lale Andersen, la original, injustamente olvidada a favor de la ‘femme fatale’ alemana, Marlene Dietrich.

RESUMEN

Wolfgang Borchert, él mismo, es un farol que proyectando su luz deslumbrante no perdona ninguno de los horribles detalles que la Alemania de la posguerra intenta borrar cuanto antes. En política, en cultura y en el ámbito cotidiano, la obsesión es olvidar, evitar el recuerdo, disculparse con un “no se sabía nada”. Veinte años más tarde, nuestros libros de texto todavía acababan con el año 1933, con la subida de Hitler al poder. No nos explicaron lo que ocurrió después; otra vez una espesa niebla lo cubría todo: la aceptación tácita de la mayoría silenciosa, el culto a la obediencia a ciegas, esa “obediencia de cadáveres” que describe tan gráficamente la expresión del idioma alemán (Kadavergehorsam). No conseguimos más que explicaciones aguadas y largos silencios.

En este escenario de posguerra, entre ruinas de mucho más que de edificios, Borchert que, durante la guerra y en los dos años que le quedaron al término de la misma, creó a marchas forzadas acosado por la enfermedad y la muerte, consiguió llamar la atención del público de su tiempo. Fue un logro increíble que su obra, escrita para ser representada y escuchada, lo cual explica repeticiones de palabras, onomatopeyas y pareados, arañase la coraza, penetrase en la sensibilidad embrutecida de un pueblo “curado de espanto” que acabó de perder su segunda guerra mundial.

Porque Alemania no solo es perdedora, sino que se ve confrontada con juicios a personajes que durante años eran iconos de la vida pública, generales de leyenda, políticos símbolo del Tercer Reich, pruebas de genocidio, brutalidad y perversión, sadismo y tantos horrores más que apenas aguanta mirarse en el espejo de su historia reciente. La reacción ante esa semejanza desfigurada y deforme es correr un velo, apartar la vista, negar lo ocurrido. Borchert presiente y vive esta situación y no puede consentirla. El hecho de que se siga representando “Fuera de la puerta” cincuenta años después de su muerte y que sus relatos merezcan ser leídos, muestra que logró lo que se propuso: evitar el olvido fácil, amable, benevolente, esa máscara amnésica, colectiva y peligrosa, que la Alemania de los años 50 en adelante se puso como premio por la reconstrucción, el fortalecimiento como nación y el “milagro alemán” económico.



P.D. En el día de hoy, 20 de Mayo de 2009, Borchert hubiese cumplido 88 años. Acaba de morirse Mario Benedetti que era de su misma generación. No sabemos qué podría haber creado Wolfgang Borchert como autor literario y dramaturgo, aparte de la obra que nos ha dejado, si las circunstancias le hubiesen concedido más tiempo, algo más o mucho más. Como testimonio de ese enfoque valga la cita de Carl Zuckmayer que después de leer “El diente de león” le escribió: “… Su talento es auténtico… ¡Recupere su salud, le queda mucho por hacer!” La carta data del 14 de noviembre de 1947. Borchert moriría seis días después.




dfb 200509


martes, 19 de mayo de 2009

SI, gracias

SI, GRACIAS

.ESTOY INTENTANDO HACERME VEGETARIANO, ASI QUE NO IRE AUNQUE LA CARNE ARGENTINA ES UNA DE MS MAYORES DEBILIDADES. SEGUIRE SIENDO UN ASIDUO DE ESTE BLOG,Y DE LAS TERTULIAS, SI LA DEPRESION ME LO PERMITE Y NO LA PALMO ANTES SUICIDADO. Y PARA QUE VEAIS MI INTERES POR EL , OS DEJO CON UN POEMA DE ANGEL GONZALES Y OTRO MIO, COMO SIEMPRE SIN TLDES , ES DECIR SIN VALOR NINGUNO .

REFLEXION PRIMERA

Despertar para encontrarme
esto:
la vida así dispuesta,
el cielo
turbio, la lluvia
que lame los cristales.

Abrir los ojos para ver
lo mismo,
poner el cuerpo en marcha para andar
lo mismo,
comenzar a vivir , pero sabiendo
el fracaso final de la hora última.

Si esto es la vida , Dios
si éste es tu obsequio,
te doy las gracias -gracias-y te digo:
Guárdalo para ti y para tus ángeles .

Me hace daño la luz con que me alumbras ,
me enloquece tu música
de pájaros,
pesa tu cielo demasiado,
oprime,
aplasta, bajo y gris , como una losa .

Todo está bien , lo sé .
Tu orden
se cumple .
Pero alguien
enveneno ls fuentes
de mi vida , y mi corazón es
pasión inútil , odio
ciego, amor desorbitado ,
crisol donde se funden
contrariedades con contradicciones .

Y mi voluntad sigue,
inútilmente ,
empeñada en la lucha mas terrible :
vivir lo mismo que si tú existieras.

ÁNGEL GONZALES DE 101+19=20
POEMAS

LA VERDAD

La verdad viaja en una maletita
chiquita , chiquita
la verdad es un equipaje liviano
una confusion perfecta
la cualidad del hada ,
la verdad es pequeña y sin alas,
viaja en una maletita
chiquita, chiquita ,
llevada de una mano soñolienta
mecida por unos ojos velados
la verdad se muere siempre en el camino
perfecta y alada
la verdad se va,
y deja su hueco a la mentira
y deja la verdad siempre un vacio
y una espina
chiquita , chiquita .

aj

lunes, 18 de mayo de 2009

Alemania, año cero

Es curioso cómo a veces el comentario elogioso de una obra por parte de alguien acreditado puede causar un efecto contrario al que se pretende. Quizás la calificación de “obra maestra” para un libro, dicho así como de paso (y, pensamos después, con cierto interés comercial) pueda provocar unas expectativas que desgraciadamente en muchos casos son luego difíciles de homologar en la lectura. Eso es tal vez lo que me ha pasado a mí con Borchert, de quien no tenía ni la más remota idea hasta que Dorotea propuso su lectura, tengo que decir. Desde luego, el compromiso moral de este autor con el padecimiento y el dolor provocados por la guerra resulta irreprochable, pero no puedo dejar de pensar que su literatura, digo su literatura, no su intención, adolece de cierta inocencia constructiva, de cierta gazmoñería, si me lo permitís, tal vez producto de su corta edad. Porque desgraciadamente, aunque muerto muy joven como Rimbaud, no podemos afirmar que estamos ante un genio semejante, vamos, no sé si alguien lo duda. Y pensamos así cuando da existencia carnal, por ejemplo, en “Billbrook”, a la farola o a la cabina telefónica; o cuando dice cosas como “convertir la noche en noche”; o cuando trae a dios a escena en una especie de auto-sacramental calderoniano algo precipitado que no ha intuido siquiera a Artaud ni a Brecht; o cuando observamos esa insistencia suya en calificar tres y cuatro veces la cosa como queriendo aprehenderla por completo, sin conseguirlo, según creo, o repitiendo cláusulas con intención obsesiva, (prefigurando a Bernhard, según dicen algunos, aunque yo, claro, no lo crea del todo, y sin querer afirmar con esto que Bernhard surgió de la nada), que no logra el efecto buscado y provocando, en mi caso, que considere que quiere decir mucho, quiere decirlo todo, vamos, y no puede. Lo que quiere decir, según creo, y con todos mis respetos, lo que dice y lo que no consigue decir, ya lo “decía” mucho mejor Beckett sin decirlo. Bueno, y todo ello a pesar, repito, de su incuestionable propuesta ética. Pero debemos saber ya a estas alturas que la literatura no se hace con buenas intenciones.
De todas formas, esto no quiere decir que no merezca la pena esta lectura, ni mucho menos. Hay aquí relatos de alto interés, como por ejemplo el citado “Billbrook”, o “El pan”, una minimalista descripción de la piedad amorosa que vale, precisamente, por lo que no dice, o “Pues claro que las ratas duermen de noche”, o el gracioso y enternecedor “Shishifo”. Los lisiados, los enajenados, los cornudos y los mutilados, los vivos, las vivas y los muertos, harán también las delicias de los que se inclinen de algún modo hacia lo gore, aunque atemperado, no vayan a creer… Una grotesca parada de monstruos producto después de todo de nuestra monstruosa humanidad.

Borchert es un claro ejemplo de la literatura alemana de posguerra, a la que se etiquetó como “literatura de los escombros”. A este tipo de literatura pertenecen también Heinrich Böll, su máximo exponente tal vez, y del que todos seguro habréis leído su inolvidable Opiniones de un payaso, Hans Magnus Enzensberger o Gunter Grass. Tal vez demasiado grandes, no sé, todos estos, si los ponemos al lado de Borchert, que fue lectura obligada, según parece, en las escuelas alemanas durante mucho tiempo, aunque hoy ya no disfruta de esa preeminencia, a mi modo de ver, literariamente injustificable. Otras razones había, y es una cuestión de envergadura considerar la imagen que de sí misma quería tener Alemania.
Para que nos hagamos una idea de lo que se cuece en esta actitud literaria, no sé si grupo o generación, tal vez nuestra teutona pueda aclararlo, debemos tener presentes las imágenes de Alemania, año cero, de Roberto Rosellini, o las de Europa, de mi muy admiradísimo Lars von Triers, o las de El tercer hombre, también, de Carol Reed (con Joseph Cotten de malo y Orson Wells de bueno, o al revés), aunque un poco (un mucho) más lúdicamente que en las anteriores.

Y después de esto, pienso que tampoco estaría mal echarle un ojo a Ernst Jünger, aunque anterior, tal vez el cínico y autocomplaciente antagonista de nuestro amigo Wolfgang.

En fin, me lo pedía el cuerpo. Y ahora ya, excusadme.

Paco

miércoles, 6 de mayo de 2009

el tiempo de los lobos

¡HOLA,! HE ESTADO EN SORIA Y QUIERO RECORDARLES A TODOS CON EXTREMA CAUTELA UN POEMILLA DEL MAESTRO DON ANTOÑILLO MACHADO QUE SERRAT NUNCA HA CANTADO , A VER SI ME SALE BIEN ,A VER .

UN LOCO
En una tarde mustia y desabrida
de un otoño si frutos , en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra

Por un camino en la árida llanura ,
entre los alamos marchitos ,
a solas con su sombra y su locura,
va el loco, hablando a gritos.

lejos se ven sombríos estepares ,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares ,
coronando los agrios serrigones .

El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesca su figura ;
flaco, sucio,maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.

Huye de la ciudad ....Pobres maldades ,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridizos, y ruinidades
de ociosos mercaderes .

Por los campos de Dios el loco avanza .
tras la tierra esquelética y sequiza
-rojo de herrumbre y pardo de ceniza.-
hay un sueño de lirio en lontananza .

Hulle de la ciudad .¡el tedio urbano!
-¡Carne triste y espíritu villano!-

No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota ;
purga un pecado ajeno:la cordura,
la terrible cordura del idiota.

AY , AY, POR DIOS , QUE COSAS TENIA DON ANTOÑILLO.BUENO CHIPY CHUPI Y UN BRINDIS`POR DON ANTOÑILLO A QUIEN CREO QUE LA JUNTA DEDICA UN MONOGRAFICO POLITICAMENTE CORRECTO EN ESTOS TIEMPOS DE IMBÉCILES INCORRECTOS, ADONDE SE PRETENDE IGUALAR EL FRASEO DE UN PUNTEO DE GUITARRA ELÉCTRICA CON EL CONTRAPUNTO DE UN LAUD , EN VEZ DE ADMITIR SEN CILLAMENTE QUE SON COSAS MUY DIFERENTES , TAN DIFERENTES COMO LAS MATEMÁTICAS Y LA RELIGIÓN .PERO EMPIEZO A CREER QUE UNA NUEVA RELIGIÓN TECNOLÓGICA SE CIERNE SOBRE NUESTRAS CABECITAS ALOCADAS QUE PREFIEREN UN PUÑADO DE FARFULLA PARECIDA, A UN ALEJANDRINO O UN PAREADO BIEN CONSTRUIDO O LO QUE ES LO MISMO APARTADO DE LO VULGAR, CON LO DIFÍCIL QUE ES HACER ESO . EN FIN YA SABEMOS QUE EN NOMBRE DE LA LIBERTAD SE PUEDE CONSTRUIR CUALQUIER COSA .SI DON ANTOÑILLO LEVANTARA LA CABABEZA Y ME VIERA METIDO A POETA SIN ACENTUAR ESTE TEXTO , POR MUY CONDESCENDIENTE QUE FUERA CON SUS ALUMNOS DE LA INSTITUCIÓN LIBRE DEL GINER , IBA YO HA APROBAR ESTA OPOSICION .- NO DIGAMOS YA , SI FUERA DOÑA LEONOR , MUERTA TAN PREMATURAMENTE LA QUE ME JUZGARA .
CADA DÍA ESTAMOS ´MÁS TONTOS .MIRE USTED SI HAY QUE IR SE VA , POR CELEBRACIONES QUE NO QUEDE .PERO ESCRIBIR POESÍA , LO QUE SE DICE ESCRIBIR A PULMÓN , DON ANTONIO MACHADO .LO DE HOY ES OTRA COSA QUE VAYA USTED A SABER DE DONDE A SURGIDO.QUE SI NO ME LO EXPLIQUEN LOS SABIOS .PUES CLARO QUE ESTO QUE DIGO TIENE UN MÓVIL , PERO QUE IBA A TENER SI NO .¿UN INMOBIL? NO MIRE USTED :LA GRAMATICA Y LA ORTOGRAFIA PARA LOS LENGUISTAS Y LOS MAESTROS , LA POESIA PARA LOS POETAS Y LOS INMOBILES PARA LOS MEDICOS .PORQUE COMO DECIA EL MAESTRO :

Late, corazón ....No todo
se lo ha tragado la tierra.

UN SALUDO DESDE SORIA .
ANTONIO.

miércoles, 29 de abril de 2009

Dos pintores de la época, que siguen "dando caña".

de Richter

"... Pero tú, inmortal, aunque ya no te festeje la canción de (los griegos,
como entonces, resuena a menudo, ¡oh dios del mar!,
con tus olas en mi alma, para que prevalezca sin miedo el (espíritu
sobre las aguas, como el nadador, se ejercite en la fresca
dicha de los fuertes, y comprenda el lenguaje de los dioses,
el cambio y el acontecer; y si el tiempo impetuoso
conmueve demasiado violentamente mi cabeza, y la (miseria y el devarío
de los hombres estremecen mi alma mortal,
¡déjame recordar el silencio en tus profundidades!"
. (de "El Archipiélago" de F. Hölderlin)

de Richter




de Baselitz

Richter, pintor alemán nacido en 1932
Baselitz, pintor alemán nadido en 1938

Friedrich Hölderlin, poeta alemán que nada tiene que ver con la Segunda Guerra Mundial, pero este trocito de poema me gusta muchísimo y me acordé de él cuando leí la referencia que hizo José Manuel a su amiga, por eso lo he puesto.


Besitos para todos, Chu.

lunes, 27 de abril de 2009

WOLFGANG BORCHERT_ Teatro

Tremendo!! a pesar de lo cual, es de fácil lectura, (se bebe). ¡Qué bueno que me lo hayas dado a conocer, Dorotea!, estoy encantada y voy a continuar con los relatos. La poesía, la he leído y no me convence. Supongo que en la traducción se queda lo mejor de ella.

Para los que no vinieron el pasado jueves y tienen intención de venir a la próxima tertulia, decirles que se va a celebrar el jueves 21 de mayo acompañada de una buena carne argentina. El lugar, mejor que lo indique José Manuel, porque yo sólo sé que está cerca de "la Bola", lo que no es mucha información... suerte que a mí me llevan, (espero).

Besos múltiples, Chu.

martes, 21 de abril de 2009

El hacedor de rosas_(autor: Sebastián Barrientos)

Una amiga me ha dado a conocer la obra de Sebastián Barrientos y me ha encantado. Una de las esculturas se titula "El hacedor de rosas" y me he acordado de Ignacio, así que la incluyo en el blog y para que la entrada tenga algo que ver con Mendoza, confirmo la tertulia para el jueves 23, a la que espero estemos todos los asteroides porque el acto del que hablaban Mercedes y Dorotea, empieza a las seis de la tarde y da tiempo de ir a los dos sítios.

Besos, Chu.

viernes, 17 de abril de 2009

DIA DEL LIBRO (23)

Hola, compañeros/as de esta tertulia en fechas complicadas...
Resulta que el día 23 hay bastantes actividades relacionadas con el mundo del libro a las que quizás sería interesante asistir, así en el Castillo Bil-Bil con lecturas de relatos. En ese evento también participará el profesor del taller literario El Desvan de la Memoria, Ramón Alcaraz. Además Paco me ha comentado que él no puede el día 23, yo tampoco, dicho sea de paso y salvando las distancias. Si pasaríamos la tertulia al día siguiente, 24, podría 'visitarnos' Ramón y probablemente Paco haría un hueco en su agenda...
Vosotros diréis.
Con respecto a la iniciativa de 'rosa y libro', os pido que me saltéis y lo mismo me ha encargado Archie.
Un abrazo,
Dorotea

miércoles, 8 de abril de 2009

La aventura del tocador de señoras

Sobre "La aventura del tocador de señoras" (Pinchar en esta dirección para leer comentario).
http://www.archivodenessus.com/rese/0321/


“Humorismo + Metáfora = Greguería” ___ Fuentes:

Ramón Gómez de la Serna, inventor del género literario conocido como “greguería”. Ésta es una sentencia ingeniosa y en general breve que surge de un choque casual entre el pensamiento y la realidad. La imagen en que se basa la greguería puede surgir de forma espontánea, pero su formulación lingüística es muy elaborada, pues ha de recoger sintética, ingeniosa y humorísticamente la idea que se quiere transmitir.

El efecto sorpresivo se obtiene a través de:
1.- La asociación visual de dos imágenes.
2.- La inversión de una relación lógica.
3.- La asociación libre de conceptos ligados.
4.- La asociación libre de conceptos contrapuestos.

El Sr. Google, da algunos ejemplos, pero no referidos a nuestro valiente protagonista, el falso Sugrañes. Por esto, sugiero que cada cual rescate del texto varios de ellos, a fin de compararlos en la tertulia. Idem, con D. Enrique, que también tiene algo que ver en esta forma de trabajar la escritura, según me dijo un pajarito color canela.

Enrique Jardiel Poncela__ Su originalidad no reside tanto en la selección de los temas como en la creación de situaciones grotescas, ridículas o increíbles, lo cual consigue por medio de ironías, diálogos vivaces, equívocos, sorpresas o contrastes de estilos y registros, mezclando a menudo lo sublime y lo vulgar.

Su novedad, se caracteriza básicamente por:
1.- El encadenamiento de situaciones inverosímiles, lindantes con el teatro del absurdo.
2.- La utilización medida y rigurosa de la comicidad en el lenguaje, sin abusar del chiste fácil.
3.- El dominio absoluto de la construcción dramática, el cual le permite dosificar los efectos
sorpresa y alternar sabiamente los momentos de intriga con los de puro humor.
4.- La inclusión de tramas de tipo novelesco o detectivesco, en forma de pastiche literario.
5.- El cultivo de un humorismo de raíz intelectual, ingenioso, agudo y mordaz, con tintes que lo
acercan al aforismo.


Buenas noches, Chu.

sábado, 4 de abril de 2009

Sobre Eduardo Mendoza

RESEÑA BIOGRÁFICA:

Eduardo Mendoza nació en Barcelona el 11 de enero de 1943. Su padre era fiscal y su madre ama de casa. De niño Mendoza quiso ser torero, explorador y capitán de barco, pero en su familia había una gran afición a la literatura y esto influyó algo en su futura vocación como escritor.

Entre los años 1950 y 1960 estudió en el colegio religioso de los Hermanos Maristas. Terminó sus estudios de Derecho en 1965. En este mismo año viaja por varios países de Europa. Un año más tarde va con una beca a Londres, donde en teoría está un año estudiando Sociología en la Universidad. A su vuelta trabaja como abogado en el caso de la "Barcelona Traction" y en la asesoría jurídica del Banco Condal.

El 1 de diciembre de 1973 abandona Barcelona y se va a Nueva York como traductor de la Organización de Naciones Unidas (ONU). En la primavera de 1975 aparece en España su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, cuyo título original, Los soldados de Cataluña, provoca el recelo de la censura franquista. Unos meses después muere Franco, y el libro se convierte en el pionero de un cambio que la sociedad española va a iniciar justo en ese momento. La verdad sobre el caso Savolta es la primera novela de la transición democrática. La primavera siguiente recibe el Premio de la Crítica.


Obras:
La verdad sobre el caso Savolta (1975)
El misterio de la cripta embrujada (1979)
El laberinto de las aceitunas (1982)
La ciudad de los prodigios (1986)
Nueva York (1986)
La isla inaudita (1987)
Barcelona modernista (1989)
Sin noticias de Gurb (1990)
Restauración (1990)
El año del diluvio (1992)
Una comedia ligera (1996)
La aventura del tocador de señoras (2001)
Baroja, la contradicción (2001)
El último trayecto de Horacio Flato Dos (2002)
El asombroso viaje de Pomponio (2008)

La Visión del Archiduque (Pincha en esta dirección para ver algunas ilustraciones de Eduardo Mendoza):
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/mendoza/vision.htm

El club de los desarraigados
Mendoza se ha confesado miembro de ese extraño Club de Desarraigados en el que los funcionarios internacionales forman una célula particular. Con un sueldo decoroso y cierto bienestar material, el funcionario que deambula por ciudades como Ginebra, Viena, Estambul o Nueva York es, de todas formas, un marginal que vive en contacto con otros marginales. Ese mundo, de indiscutible atractivo, puede llegar a convertirse en caldo de cultivo de la inestabilidad, cuando uno ya no sabe muy bien quién es, ni dónde está, ni qué idioma habla. Por suerte para sus lectores, el escritor catalán ha conseguido sacar provecho a su peregrinaje. Decidió renunciar a su profesión nómada cuando empezó a intuir, aun sin estar del todo convencido, que se podía vivir de la literatura.

Afinidades electivas.
A pesar de las apariencias, Eduardo Mendoza no es ningún solitario. Está casado y tiene dos hijos; durante años mantuvo una intensa relación con los novelistas Juan Benet y Juan García Hortelano, así como con el poeta y académico Pere Gimferrer, que ha sido el editor de casi todas sus obras en España. Se le puede ver lo mismo en actos cívicos que en celebraciones oficiales, aunque prefiere los primeros a las segundas. A menudo, desayuna con su vecino Félix de Azúa, con quien comenta, no siempre de manera pacífica, los titulares de la prensa.

Un cosmopolita de Sarriá
Mendoza ve su ciudad natal como sólo alguien que ha pasado años fuera de ella es capaz de apreciar: comparándola: "Porque he nacido aquí y hace cincuenta años que veo su evolución. En una ciudad todo es anónimo, y las cosas funcionan de una manera muy poco humana, que es, al mismo tiempo, la más humana de todas. Barcelona y yo hemos formado un matrimonio que ha ido muy bien. Hemos tenido hijos muy sanos y fuertes. Pero mi intención no era esta. A mí lo que me interesaba era lo que sucede en la ciudad. Así, en genérico".

En Nueva York
Este interés particular por lo urbano tiene algo que ver con los diez años que el escritor pasó en Nueva York. Allí se largó aburrido de una Barcelona triste, que esperaba el cambio, pero sin saber cómo ni cuando iba a llegar: "Cuando llegué a Nueva York en 1973 parecía que era el infierno, la gente sólo veía al navajero o al violador. Cuando me fui, años después, eran las mismas calles, el mismo índice de criminalidad, pero la gente iba como si fuera al Trianón. Barcelona era un buen ejemplo de ciudad, dio la batalla de la modernidad y creo que la dio bien".

Premios
.Premio de la Crítica, por La verdad sobre el caso Savolta, 1975
· Premio Ciudad de Barcelona, por La ciudad de los prodigios, 1987
· Mejor libro del año revista Lire, por La ciudad de los prodigios, Francia 1988
· Finalista Premio Grinzane Cavor, por La ciudad de los prodigios, Italia 1988
· Finalista Premio Médicis y Femina, por La ciudad de los prodigios, 1988
· III Edición del Premio de Lectoras de la revista Elle, por El año del diluvio, 1992
· Premio al Mejor Libro Extranjero, por Una comedia ligera, Francia 1992
Curiosidades
· Mendoza escribe las novelas en castellano y las obras de teatro en catalán.
· La verdad sobre el caso Savolta inicialmente se titulaba Los soldados de Cataluña , no fue muy bien recibida cuando España se encontraba en los últimos días de la dictadura franquista.
· Mendoza es también ilustrador. En 1992 publicó en el diario El País La visión del Archiduque. El texto iba acompañado de una serie de ilustraciones hechas por él mismo, mezcla de caricatura y dibujo.
· Su biblioteca no es muy grande y le gusta guardar pocos libros. Sólo aquellos con los que tiene una relación afectiva o los que espera volver a leer.
· Relee permanentemente la Biblia y las obras de Shakespeare.


Chu.


jueves, 2 de abril de 2009

Luigi Pirandello, "Cuadernos de Serafino Gubbio operador". Una sátira de la modernidad (1915).














Roma, 1915. Los comienzos de la Modernidad, el siglo xx. El futurismo difunde sus consignas por toda Europa: «¡Viva la máquina!», «¡La guerra es bella!». La razón destructiva se disfraza con nuevos ropajes: la máquina y la tecnología inician su idilio, bélico, basado de nuevo en el sueño de la pretendida emancipación social. Después de la «proletarización global» de los individuos la «estetización global» de la sociedad; el arte, única forma de experiencia de la realidad y de resistencia contra la devoradora razón instrumental, va a ser reducido a una nueva forma de entretenimiento, de evasión, despojado de sus momentos críticos, subversivos y utópicos que la vanguardia llevaba implícitos van a ser incorporados a la producción industrial. No hay por qué preocuparse, la tecnología difundirá sus bondades a todos los hogares, a toda la sociedad, a todos los individuos. No hay precio que pagar, todo son ventajas, por fin la felicidad es posible para todos. Nace un nuevo sujeto para una nueva máquina: mudo, impasible, sólo; ya no tiene que soñar, pensar, la tecnología pone al alcance de su mano el bienestar. Tan sólo tiene que permanecer pasivo, dejarse llevar, arrastrar, en la vorágine de la velocidad de la vida ahora tecnificada, por el cambio incesante de objetos e imágenes. Conformarse. Adaptarse de nuevo. Admirar las nuevas maravillas tecnológicas y científicas. La política, además, cree en ella. No más dominación, ni de la naturaleza ni del hombre: la vida plena para todos. La felicidad es posible, la máquina y la tecnología, el maquinismo, la hace posible. Hay que creer de nuevo.





















Hoy, 2009, la salvación y la esperanza depositadas en la mecanización durante todo un siglo han defraudado todas las expectativas de un cambio real, de una conciliación y de cualquier pretendida emancipación. No hay tal posible conciliación, si no más separación, más destrucción. La tecnología ha arrasado con la naturaleza y con el hombre y ha llevado al empobrecimiento de nuestra experiencia, a la angustia interiorizada, a la guerra permanente, a la crisis como formas de experiencia perversa de las que incluso obtenemos placer. Placer de nuestra propia destrucción como seres sensibles, históricos o sociales.

Roma, 1915. Pirandello, con una lucidez que hoy reconocemos inigualable, escribe una de las grandes novelas del siglo xx: Cuadernos de Serafino Gubbio operador. Una metáfora crítica, despiadada y mordaz sobre la modernidad. El protagonista es la máquina, la propia modernidad que Pirandello estaba viendo nacer delante de sus ojos. Su contexto, la nueva vida y los nuevos sujetos que la alimentan en su voraz y destructivo destino racionalizador. No son ya las máquinas de las fábricas, no, otra más pequeña, sutil, casi invisible, que no se alimenta de la fuerza de trabajo sino del cuerpo entero, de la vida entera de los individuos, pero sin causar dolor ni sufrimiento, al contrario, produce placer. Pirandello la utiliza como tema de su novela: es la cámara cinematográfica, la producción de imágenes: la creación de una nueva realidad.
El premio Nobel italiano nos relata en su novela la filmación de una película y las relaciones humanas que sus protagonistas entablan en la realidad para dejar paso a una ficción que los constituyan de verdad. Ficción y realidad se entremezclan para producir una intuición que ha resultado tristemente verdadera y cara a todos los que la han vivido y sobrevivido. Pirandello se rebela con un último gesto de asombro o grito mudo contra el poder de esta minúscula máquina productora de realidad. Su novela se convierte así en una reflexión sobre la muerte, una crítica mirada escrita en forma póstuma, distanciada por el objetivo de una máquina fantástica y un ojo profético, nueva metáfora de la escisión, ahora total, absoluta, entre la realidad y el individuo, entre el hombre y la naturaleza, mediado todos sus actos, ya para siempre, por la técnica en una reproducción infinita, eterna. Una nueva reflexión sobre la estupidez humana a la altura del Flaubert de Boubard y Pecuchet, no ya dos copistas arrastrados en su estupidez por la razón científica, el sueño de la emancipación social a través de la ciencia, no, sino una cámara que los graba al mismo tiempo que los destruye en su fascinación estúpida, ahora, por esta nueva razón tecnológica. Una extraordinaria novela. Una sátira social sobre la modernidad, crítica y sin moral. Una brutal reflexión sobre el pasado de nuestra memoria histórica, social y artística vista en su grotesca desaparición; una brutal reflexión sobre el presente visto en su ridícula y nueva caricatura tecnificada de dominación y ambición; y una brutal intuición sobre el futuro pre-visto: la desaparición de toda forma de afecto, la pasividad total como nueva forma de sujeto del poder.
Reflexión desesperada sobre la condición humana y la naturaleza en la que Pirandello relata su dominio y su muerte a manos de la razón científica, mostrándonos sus despojos, al mismo tiempo que con incalculable visión apocalíptica nos representa su resurrección tecnificada como segunda realidad. La muerte de la vida. La reconciliación total. No había, no hay otra. La razón tecnológica no deja márgenes, territorios sin colonizar: o ella o la locura, o ella o nadie: su realidad tecnificada o la inexistencia. Una paradoja desconsoladora sobre la estupidez y la vanidad humana.



Hoy, 2009, la crisis de la globalización económica. Se acabó la película. Otra máquina, esta vez financiera, también invisible, nos da otra oportunidad después de nuestra muerte: comprar a cómodos plazos y a bajo interés la vida que uno quiera. Más perversa aun si cabe que las anteriores nos hace ahora deudores infinitos de nuestra estupidez. No más máscaras, no más cine, no más personajes, ahora la virtualidad infinita de ser, de ser lo que uno quiera: libertad total, absoluta: ser en tiempo real. No ya una sola película en la que todos podemos participar, no, ahora cada uno puede inventar, comprar, su propia película, su nueva vida virtual. ¿Más emancipación? Imposible. La vida no es una película, es un crédito que nos prestan con nuestro propio dinero. ¿Más estupidez? Seguramente, es inagotable. ¿Se rueda? No, se vende: la mercantilización absoluta de la vida y la muerte — la guerra.

Roma, 1915. Serafino Gubbio, operador de la Kosmograph: una mano que se ha pasado la vida girando la manivela de su máquina alejado de la realidad, siempre mirándola por el objetivo de su cámara, escribe su cuaderno de memorias para desahogar asombrado hasta dónde puede llegar la estupidez humana, para relatar en primera persona hasta dónde puede llegar el progreso social, para reflexionar sobre la modernidad que le ha tocado vivir, más bien ver, impasible, detrás de esa nueva máquina que se alimenta de la vida de los individuos y de la que él tan sólo tiene que girar la manivela. Su experiencia nos descubre el absurdo de nuestra sociedad a través de la razón tecnológica que acaba de imponerse y que arrasa con toda la vida que encuentra a su paso, natural o humana.

Su primera reflexión es sobre el hombre, ese ser que es un verdadero añadido para la tierra, el único animal de la naturaleza que no se conforma a sus necesidades, sino que necesita de lo superfluo, un añadido que le atormenta inútilmente, quizás porque la tierra no está hecha para él. Un superfluo formado de ilusiones, vanidades, ambiciones sin fin ni razón. Primera causa de su infelicidad o estupidez. El hombre es un inadaptado a la naturaleza, y para ello tiene que crear y creer que la domina y al mismo tiempo se domina. Construir al mismo tiempo La Máquina y La ley: su razón, el primer absurdo y causa de todos.

Las amistades de Serafino Gubbio giran alrededor de la vida artística, pero la mayoría como vestigios del pasado, como sombras grotescas de gestos vacíos y que tan sólo conservan una máscara absurda como resultado de su enfrentamiento con la nueva realidad opaca e incomprensible para ellos. Gubbio se mueve entre ese pasado lleno de muerte y despojos y la nueva realidad que él capta con su cámara. Es el personaje bisagra entre el pasado y el futuro, y que al final también renunciará como los demás a la nueva realidad que la sociedad tecnificada trata de imponer, pero no sin antes captar a través de su cámara la verdadera esencia de la razón técnica: la muerte.
Simone Pau, un antiguo amigo, filósofo bohemio y misántropo que vive en un Hospicio de mendicidad como en un hotel, conserva aún el porte arrogante del intelectual de otros tiempos, cuando la filosofía estaba unida a la vida, ahora convertido en un mendigo que da clases a mendigos. Un amigo suyo del hospicio, violinista, arrastra su vida y su instrumento en silencio como alma en pena. Filosofía y música convertidas en vestigios del pasado, en cadáveres vivientes en una sociedad tecnificada donde ya no tienen sitio.
La casa de los abuelos, representa el campo, la tranquilidad. La familia Moretti: el abuelo Carlo, la abuela Rosa y sus dos hijos. Giorgio, el hijo, a quien Gubbio había dado clase cuando era joven, un dandy con un prometedor futuro como actor de teatro, se suicida por amor en plena juventud, su pasión no tiene cabida en la nueva sociedad. Ducceta, la hija, tiene un desencuentro amoroso, del que no se repondrá, con Aldo Nuti, mediocre actor de teatro que ha sido quien ha desenmascarado a la amante de Giorgio, Vacia Nestoroff, bella e insensible actriz, sobre la que guardará un deseo de venganza por la muerte de su cuñado Giorgio. Ambos personajes protagonizarán el final de la película que Gubbio está grabando al mismo tiempo que el final de la novela. Años más tarde, cuando Gubbio vaya a visitarles en su intento de recomponer las relaciones entre Aldo Nuti y Ducceta, la casa estará ya vendida, el abuelo muerto, la hija convertida en monja con un aspecto deplorable que vive con su vieja y esperpéntica madre, la abuela Rosa. Todos se han convertidos en vestigios del pasado, en sombras grotescas de una burguesía cultural en otros tiempos pasados triunfante. De una u otra forma, la muerte se ha acercado a sus vidas destruyéndola, como más tarde se acercará definitivamente a las vidas de Nuti y Nestoroff, sobrevivientes hasta el final gracias a su soberbia y locura.
La familia Cavalena representará al matrimonio de la pequeña burguesía, con sus insoportables discusiones, enfrentamientos y celos, y que harán de su hija una persona sin voluntad propia ni libertad, encerrada en esa casa de locos.
Las relaciones entre la naturaleza y el hombre, ambos dominados por la razón, están ejemplarmente representadas en las conversaciones que Gubbio sostiene todos los días con la tigresa, animal que la Kosmograpp ha comprado para la película que se está rodando. La tigresa, encerrada en su jaula, ha perdido todo lo relacionado con su naturalidad: sin libertad ni ferocidad, sin belleza ni nobleza, es una grotesca sombra de la naturaleza. Al igual que Gubbio, se muestra impasible en su jaula como él cuando hace girar la manivela de su máquina, sin poder sentir nada de lo que sucede al otro lado del objetivo. La tigresa tendrá que ser matada realmente al final de la película en un escenario de naturaleza fingida para la diversión de los espectadores, en esa confusión que Pirandello lleva a cabo entre ficción y realidad. Muerte que será la metáfora de la desaparición final tanto del hombre como de la naturaleza, sustituida y convertida en una segunda realidad dominada por la razón tecnológica: la película-realidad que verán los espectadores.

















La muerte y desaparición del hombre y la naturaleza, de la realidad tal y como hasta entonces se había concebido, se sustituye mediante la técnica por una ficción, cuyo dominio consiste en la pasividad e impasibilidad total de un nuevo sujeto y una nueva naturaleza y las relaciones que la propia técnica se encargará de producir: una nueva realidad sin sentimientos ni afectos. Pirandello la representa en la escena final de la película, en la que Aldo Nuti, como cazador, tiene que matar a la tigresa, pero el desenlace final y natural cambia al disparar Nuti contra Nestaroff en su venganza final, al mismo tiempo que es devorado, de verdad, por la tigresa, que tiene que ser abatida a tiros por otros. Gubbio, impasible, graba la escena de ambas muertes girando su manivela, pero no sin trastornos para él, que a partir de entonces se quedará mudo, convertido en otra sombra grotesca vestigio del pasado. La única que sobrevive a este espectáculo de muerte es la máquina cinematográfica, la película, la ficción-verdad que ha devorado realmente la vida de todos los personajes y que producirá una impensable cantidad de dinero. La muerte, por tanto, se convertirá en una mercancía mediática que servirá de distracción a los nuevos sujetos solitarios, mudos e impasibles de la nueva realidad que se abre paso en los primeros años del siglo xx, 1915. Por supuesto, también sobreviven a este final el director de la película y el dueño de la compañía. De forma profética, Pirandello nos muestra en su novela el comienzo de lo que hoy, a finales del siglo xx, 2009, nos es tan familiar: la muerte como mercancía, la realidad globalizada y mediatizada por la tecnología, la guerra:






"No, gracias. Gracias a todos. Ahora basta. Quiero quedarme así. El tiempo es este; la vida es esta; y en el sentido que doy a mi profesión, quiero permanecer así -solo, mudo e impasible-..."
Emilio Chavarría

sábado, 21 de marzo de 2009

Tiempo y Semana Santa

Pues eso, que me falta tiempo y no voy a acabar el próximo libro. Para colmo el jueves siguiente no podría asistir casi seguro. Así que propongo fecha: Miércoles 1 de abril. Si no es posible, intentaría el día que se elija.

Por cierto, pensando en la proximidad de la Semana Santa -esa sesión continua de fervor religioso para ateos-, y recordando las últimas lecturas, me venía a la cabeza una duda metafísica: considerando los tiempos que vivimos, ¿se trata la SS de un evento moderno, premoderno, antimoderno, postmoderno, reaccionario, carca, ... o una mezcla de tó?

Besos
Ignacio

viernes, 13 de marzo de 2009

Propuesta de libro

Para cuando me toque, ya lo pondrá el jefe consultando sus apuntes en cuanto a fechas, propongo el siguiente libro:
OBRAS COMPLETAS de WOLFGANG BORCHERT, de la editorial LAETOLI, 2007.
Lectura imprescindible es la pieza de teatro radiofónico "Fuera, delante de la puerta", estrenada un día despúes de morirse el autor (tuvo mala suerte hasta para eso), pero las Obras Completas 'al completo' tampoco pasan de 350 páginas y hay algunos relatos muy densos e interesantes.
Borchert no tuvo tiempo para más porque se murió a los 26 años a consecuencia de una mala salud empeorada en la Segunda Guerra Mundial. En Alemania es considerado como lectura obligada de posguerra. A mi parecer es un tremendo ejemplo de lo que la guerra provoca y produce en una persona sensible y creativa, lo cual en esos tiempos de guerras televisadas conviene recordar en lugar de considerar 'daño colateral' vidas truncadas como la suya.

martes, 10 de marzo de 2009

Más cavernícolas


Rock, publicidad y tercera vía. No sé si esto puede aportar algo más a la cuestión que manejamos. En cualquier caso, resultan interesantes esas propuestas sobre la lentitud, etc., un punto muy sensible en nuestro devenir de seres civilizados, como sabemos... (claro, claro), y al que se refiere Baricco por oposición.
Mirar las cosas al revés tampoco está de más. Y puestos a ello, quiénes son los bárbaros entonces, me pregunto yo.
Paco

domingo, 8 de marzo de 2009

Vuelta a Baricco

He encontrado por ahí este diálogo entre Baricco y Claudio Magris:

La civilización de los bárbaros. Una conversación con Alessandro Baricco

Ahí va un llamativo fragmento de Magris:

Claudio Magris: Hay otra mutación en acto, no sólo cultural sino antropológica, genética, biológica, que podrá generar una humanidad radicalmente distinta de la nuestra, dueña de su corporeidad, capaz de orientar a su gusto el propio patrimonio genético y de conectar las neuronas propias a circuitos electrónicos artificiales, portadora de una sensualidad que no tiene nada que ver con la que, más o menos, es todavía la nuestra. Por cierto, pasará mucho tiempo de todos modos antes de que algo así pueda ocurrir. Pero no tendrá sentido preguntarse si este hombre o su clon será verdaderamente “otro” respecto de nosotros, si será horizontal o profundo, así como no tendría sentido preguntárselo respecto de nuestros antepasados simiescos o quizá roedores.

Besos
Ignacio

martes, 3 de marzo de 2009

Vuelta al combate

Y fijaos lo que coreábamos hace bastantes años, todos tan cándidos, tan revoltosos y precoces (ja). Los Smith, tan bárbaros, ya decían, claro, que todo empieza en casa, que hay que intervenir...

Barbarism begins at home

Unruly boys
Who will not grow up
Must be taken in hand
Unruly girls
Who will not settle down
They must be taken in hand

A crack on the head
Is what you get for not asking
And a crack on the head
Is what you get for asking

Unruly boys
Who will not grow up
Must be taken in hand
Unruly girls
Who will not settle down
They must be taken in hand

A crack on the head
Is what you get for not asking
And a crack on the head
Is what you get for asking

No ... a crack on the head
Is what you get for not asking
And a crack on the head
Is what you get for asking

A crack on the head
Is just what you get
Why ? because of who you are!
And a crack on the head
Is just what you get
Why? because of what you are!
A crack on the head
Because of:
Those things you said
Things you said
The things you did

Unruly boys
Who will not grow
Must be taken in hand
Unruly girls
Who will not grow
They must be taken in hand


Ahí lleváis su gloriosa mise en scène
Paco


domingo, 1 de marzo de 2009

El descanso del guerrero (bárbaro)




Una recomendación de un amigo. No está mal, no, como solaz después de la batalla. ¿Pero cómo un tío tan feo y tan estrafalario puede cantar tan bien? Ay, estos espíritus delicados de la modernidad... Y siempre puede borrarse si no es del gusto ¿eh? Vale.
Paco

Ya lo dijo Kavafis...

...y otros antes que él, por supuesto, y muchos otros antes, y alguno después... Aunque tal vez no de tan soberbia manera. Aquí está el túmulo, su inexpugnable tallado en la roca (otra pila como la de McCarthy, insisto):



Esperando a los bárbaros


-¿Qué esperamos congregados en el foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto
y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,
está sentado, solemne y ciñendo su corona?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso preparó,
para entregárselo, un pergamino. En él
muchos títulos y dignidades hay escritos.

-¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas amatistas
y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos báculos
en plata y oro magníficamente cincelados?
Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

-¿Por qué no a acuden, como siempre, los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus cosas?
Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los discursos.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?
Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.


Por los siglos de los siglos, amén. Y otra opinión, de postre.
Paco

sábado, 28 de febrero de 2009

Díalogo sobre la barbarie

Hola a todos:
Ahí va un diálogo pseudofilosófico entre maestro y discípulo que espero sirva para preparar el debate sobre este fascinante tema de los "bárbaros".
Ignacio

Diálogo relativo entre maestro y discípulo
El maestro ha recomendado leer sobre los bárbaros. Tras leer sobre la caída del imperio romano, el discípulo, muy impresionable e impresionado, se dirige al maestro. Tiene lugar este diálogo.

- Discípulo (con expresión de miedo): Maestro, decidme la verdad, ¿dónde están los bárbaros?
- Maestro (dulce voz pacificadora): Tranquilo, esta preocupación por los bárbaros es milenaria, pero el pánico lo sentimos cuando la sociedad que recibe al bárbaro se siente en crisis. No crisis económica, sino de valores, de identidad… O sea, el problema no son los bárbaros sino nosotros mismos.
- Discípulo (más relajado): Menos mal. Bueno… yo creo que yo no estoy en crisis, vamos, eso creo. Pero (leve tono de angustia), ¿y los demás? ¿la sociedad está en crisis de valores?
- Maestro: Como sociedad, tal vez sí. Todo empezó con la tendencia a poner en duda las bases filosóficas y científicas vigentes (que si la tierra no es el centro, que si el sol tampoco lo es, que si el hombre viene del mono…). Poco a poco fuimos destripando la realidad, hasta quedarnos… sin nada, sin ningún punto de referencia. Puede que el final de ese camino fueran (hace 40 o 50 años!), movimientos como el post-estructuralismo (Barthes, Foucault,…), post-modernismo... que se limitaban a analizar la realidad pero sin ofrecer puntos de referencia más allá de la mera actividad analítica. Estos movimientos llevan al polémico "relativismo cultural", que para algunos es la gran bicha de nuestros tiempos.
- Discípulo (algo exasperado, pues empieza a no seguir al maestro): A ver, a ver, ¿ qué c es eso del "relativismo cultural"?
- Maestro (tono de enfado): Cuidado con las formas, ¡eh! (Más tranquilo, sigue diciendo:) Simplificando, lo que dicen los relativistas es que "como todo es relativo, no se puede criticar a nadie ni nada". En su concepción extrema, el relativismo cultural impediría criticar cosas como la ablación del clítoris, que sería una manifestación cultural digna del máximo respeto. Tampoco habría argumentos objetivos para defender/criticar cosas como el aborto, la eutanasia, etc.
- Discípulo: Ahora lo entiendo. Si todo vale pues vaya lío. Y encima con tanto inmigrante viniendo en patera. (Subiendo de tono, tras pararse a pensar sigue hablando más para sí mismo que para el maestro). Alto!!!! Aquí hay que tomar medidas: ¡¡que vienen los bárbaros!!
- Maestro (para sí mismo): ¡qué cafre!
- Discípulo (autocontrolándose): Me ha convencido, pero ¿qué hacer?
- Maestro: Mira, si quieres vente a la tertulia del día 12 en Benalmádena, la que organiza Paco Torres. Hay unos colegas que a veces dicen cosas sabias. Y si dicen tonterías, como el vino corre, pues nos reímos.
- Discípulo: No puedo. Ese día tengo charla en mi iglesia. Hay un ciclo "La nueva luz", y esta vez hablan de ... (saca un papel arrugado del bolsillo) ... "la nueva encíclica de Benedicto XVI contra el relativismo cultural". (Pensativo, sigue diciendo para sí mismo) anda, será interesante.
- Maestro (para sí mismo): Puff... En fin, mejor que no venga, que luego me dicen que ya somos muchos en la tertulia.
Se despiden y cada uno sigue su camino. El discípulo sonriente, sintiendo la luz en el rostro; el maestro también sonriente, pensando en el vino y la tertulia.

Unas sugerencias sobre las críticas al relativismo:
- El escándalo Sokal: Crítica al relativismo cultural desde la física (mejor que busquéis por Internet)
- La opinión de Benedicto XVI: Critica desde la religión.
http://www.es.catholic.net/empresarioscatolicos/436/1220/articulo.php?id=23240